Dado que la psicología estudia la conducta de las personas en su conjunto, las utilidades que se derivan del conocimiento adquirido por esta ciencia se pueden aplicar a muchos campos. La aplicación más conocida de la psicología es su vertiente clínica, que tiene como meta ayudar a resolver problemas mentales y conductuales para mejorar la calidad de vida de las personas. La psicología es útil para potenciar la salud mental y el crecimiento personal, pero los beneficios de esta ciencia no se limitan a la psique. La psicología de la salud, por ejemplo, procura el bienestar físico y la prevención de enfermedades a través de la adquisición de hábitos conductuales saludables.
Es un proceso de comunicación interpersonal entre un profesional (psicólogo) y un sujeto que requiere de ayuda por dificultades en su salud emocional (paciente); que tiene como objeto producir cambios para mejorar su calidad de vida. También se entiende como un tratamiento científico de naturaleza psicológica que a partir de manifestaciones psíquicas o físicas del malestar humano, promueve el logro de cambios o modificaciones en el comportamiento, la adaptación al entorno, la salud física o psíquica, la integración de la identidad psicológica y el bienestar de las personas o grupos.
Hay algunos momentos en la vida en que perdemos el rumbo o el sentido real de las cosas, el ritmo con que vivimos actualmente nos puede sacar de nuestro balance, todos podemos sufrir de estrés, depresión, angustia, cansancio o cualquier malestar psicológico. A veces las personas pasan muchos años evitando sus problemas o creyendo que su estado actual es algo normal y se acostumbran a ese desequilibrio constante. Los psicólogos somos personas preparadas para escuchar, analizar y mostrar alternativas, herramientas que parecen ocultas en el devenir de las personas.
Melina G. Cascino
Lic. en Psicología
Mat. N°727.